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¿Qué es el abuso?

Written by Brian Greenwood. Posted in news

¿Qué es el abuso?
El abuso doméstico es cuando su pareja o cónyuge usa un patrón de comportamientos coactivo y violento para obtener poder y control sobre usted. El diccionario del patrimonio americano define coacción como "forzar a actuar o pensar de cierta manera usando la presión, amenazas o intimidación, o sea, obligar, dominar, contener o controlar por la fuerza; y traer consigo mediante la fuerza o amenazas".

Aunque todas las relaciones tienen sus altibajos, lo que hace que una relación sea violenta es el comportamiento repetitivo y estructurado por una pareja o cónyuge que intenta controlar los aspectos de la vida de la otra persona mediante la manipulación, el temor, la burla y muchas otras tácticas coactivas. En algunas relaciones violentas, la persona maltrata física o sexualmente a su pareja o cónyuge, aunque éste no sea siempre el caso. En otros casos, el agresor usa primordialmente el abuso emocional (como, el insulto, el aislamiento de sus amigos y familiares, el hacerlo sentir mal hacia su persona), la intimidación (como amenazas, amedrentaciones, arrojar cosas o invadir el espacio personal para asustarlo), el abuso económico (como, controlar el dinero, no dar el apoyo económico a los hijos, no dar acceso a los fondos a su cónyuge) y/o limitar las selecciones y opciones para obtener y mantener el poder y el control. Quizás se sienta como que no le permiten tomar sus propias decisiones o decidir a dónde ir o con quién desea hablar. Quizás se sienta como que solo le puede contestar a su pareja o cónyuge de cierta manera, y a veces, su pareja lo culpa por su mal comportamiento. A menudo, cuando se resiste a la forma en que su pareja lo controla, el abuso empeora y conlleva a una situación extremadamente difícil sin fácil solución.

El abuso doméstico afecta a personas de todas las etnias, razas, edades, niveles educativos, religión y orientación sexual. Las mujeres son, en su mayoría, las víctimas del abuso (entre un 85 a 90% de las víctimas de abuso doméstico son mujeres maltratadas por parejas masculinas), pero los hombres también pueden ser víctimas de abuso por parejas masculinas o femeninas, y el abuso doméstico también ocurre en relaciones del mismo sexo.
A menudo, la decisión de la pareja o cónyuge de usar tácticas de abuso en una relación al principio es difícil de identificar y observar. Los agresores se conocen como extremadamente manipuladores y, en muchos casos, son amables, atentos y encantadores al comienzo de una relación. Los comportamientos de maltrato, como posesión (disfrazada como de mucha atención) y celos (personificada como consideración por su pareja o cónyuge), parecen ser aduladores al comienzo de una relación. En muchos casos el abuso empeora una vez que la víctima o sobreviviente desarrolla lazos emocionales, económicos o sociales con el agresor, que dificulta la salida de esa relación.

La experiencia de cada persona con violencia doméstica es única, así que no hay "una manera" de que una relación violenta se parezca a otra. Pero, muchas de las tácticas que usan los agresores son semejantes, debido al factor de que son herramientas muy efectivas para controlar y dominar a los demás. La rueda de poder y control, desarrollada por las víctimas o sobrevivientes de abuso doméstico en 1984, representa las diferentes tácticas que usan los perpetradores de violencia doméstica en su relación para obtener poder y control. "Poder y control" están en el centro de la rueda porque es lo que su pareja o cónyuge trata de obtener. Violencia sexual y física están enumeradas en la "llanta" de la rueda porque son las tácticas que se usan a intervalos regulares para mantener la dinámica en su lugar. A continuación, se enumeran otras ocho tácticas muy efectivas para controlar a una persona. Quizás usted haya experimentado algunas de o todas estas tácticas. Algunos ejemplos de cómo se usan estas tácticas se muestran abajo, pero es bueno que sepa que hay muchas otras formas en que los agresores las usan:

  • Abuso emocional: humillación, burla, hacer pensar que usted está loco, chantaje
  • Aislamiento: Evitar que vea a familiares y amigos, controlar lo que hace o con quien habla
  • Intimidación: amedrentamiento, acciones o gestos, destruir la propiedad, maltrato de mascotas, mostrar armas
  • Usar coacción y amenazas: amenazar con irse, lastimar a su pareja o hacerse daño a sí mismo, coaccionarlo a hacer cosas que no desea hacer, amenazar con arruinar su reputación
  • Usar abuso económico: Controlar todo el dinero, arruinar el crédito, dar una mesada, sabotear sus finanzas
  • Usar el privilegio masculino: tratarlo como un sirviente, tomar todas las decisiones importantes, ser el "jefe de la casa", tener diferentes reglas para usted que las que tiene para sí mismo
  • Usar a los niños: amenazar con llevarse a los hijos, maltratar emocionalmente en presencia de los niños, enseñar a los niños a irrespetarlo
  • Restar importancia, negar y culpar: no tomar en serio el abuso, culparlo del comportamiento abusivo, decir que todo es culpa suya

Si su pareja o cónyuge tiene éxito al obtener el poder y control sobre usted usando las tácticas anteriores, quizás decida no usar la violencia física o sexual en la relación. La mayoría de las tácticas enumeradas anteriormente no cumplen con los criterios criminales de lo que se considera violencia doméstica, pero esto no significa que las tácticas sean menos aterradoras, dañinas o perjudiciales. Además, su pareja o cónyuge podría abusar sexualmente de usted o coaccionarlo (como una demanda sexual constante, pedir que su pareja haga sexualmente algo que no desea hacer) y usar la fuerza física (como empujar, abofetear, pegar, patear, morder o dar golpes) en su relación. Estos ataques particularmente aterradores le muestran con frecuencia que su pareja o cónyuge está dispuesto a usar la fuerza física o sexual, lo que hace que las amenazas y la intimidación en casos subsecuentes sean tan poderosas y aterrantes como un maltrato físico o maltrato sexual.

El abuso NUNCA es su culpa. Es importante recordar que su pareja o cónyuge tiene el control sobre sus decisiones, y cuando las personas se comportan abusivamente, es una decisión que tomaron para actuar de esta manera. Su pareja o cónyuge podría culparlo por su comportamiento o dar excusas por su comportamiento (tales como que estaba bebiendo, o estresado en el trabajo o que usted no hace nada bien), pero es importante que sepa que usted no provocó el abuso. Muchas de las personas que maltratan pueden ser muy manipuladoras después de un incidente violento, que podría incluir llanto y pedir perdón, con la promesa de que no volverá a suceder, la promesa de un cambio o comprarle regalos.

Muchas mujeres que están en relaciones violentas desean que ésta termine y esperan continuar con sus vidas sin su pareja o cónyuge, mientras que otras desean que cese la violencia pero no quieren terminar la relación. Nadie puede decirle qué es lo mejor para usted, pero esté seguro de que los sentimientos encontrados, las dudas y el conflicto de emociones son respuestas comunes a esta muy difícil situación. Hay personas y organizaciones disponibles que lo escuchan y lo ayudan a analizar sus opciones. A menudo, un buen lugar para comenzar es hablar con un familiar o amigo de confianza que ayude a romper un poco el aislamiento y el silencio que rodean el abuso. Otro recurso bueno es comunicarse con su programa de violencia doméstica por la línea directa de 24 horas (ver XXX para el enlace de la línea directa).

Hacer clic aquí para la rueda de poder y control en inglés,

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Rueda equitativa: